La tristeza es un camino oscuro y doloroso. No tienes que caminarlo solo.
La Biblia dice que El Seor est cerca de los que tienen quebrantado el corazn , pero qu significa eso cuando ests perdido en la oscuridad del duelo agonizante? Cmo te conectas con tu tristeza cuando el mundo te dice que lo superes o que sigas adelante?
La galardonada escritora Clarissa Moll conoce muy bien este terreno de la prdida. Su vida cambi para siempre en el 2019 cuando su esposo, Rob, muri inesperadamente mientras haca senderismo... dejndola con cuatro hijos que criar sola. En su primer libro, Saliendo de la oscuridad, Clarissa ofrece tanto su poderosa narrativa personal como sabidura honesta y prctica que te guiar con delicadeza hacia el bienestar en medio de tu propia prdida.
En las pginas de Saliendo de la oscuridad, aprenders a
Ya sea que hayas perdido a un ser querido o que ests acompaando a uno en su duelo, puedes aprender a andar con el duelo. Y al hacerlo, quizs te sorprenda descubrir que el camino es lo suficientemente amplio para otro compaero, el Buen Pastor de tu alma. Puede que el duelo nos acompae el resto de la vida, pero Jess tambin lo har.
Sorrow is a dark and painful road. You don't need to walk it alone.
The Bible says that "God is near to the brokenhearted," but what does that look like when you're lost in the darkness of agonizing grief? How do you engage with your sorrow when the world tells you to shoulder through or move on?
Award-winning writer and podcaster Clarissa Moll knows this landscape of loss all too well. Her life changed forever in 2019 when her husband, Rob, died unexpectedly while hiking--leaving her with four children to raise alone. In her debut book, Beyond the Darkness, Clarissa offers her powerful personal narrative as well as honest, practical wisdom that will gently guide you toward flourishing amidst your own loss.
In the pages of Beyond the Darkness, you'll learn how to
Whether you've lost someone dear to you or you're supporting a loved one as they mourn, you can learn to walk with grief. And as you do, you might be surprised to discover the path is wide enough for another companion, the Good Shepherd of your soul. Grief may walk with us for the rest of our lives, but Jesus will too.